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“Los Derechos Humanos son un cuerpo orgánico, un conjunto: el derecho a la vida, a la libertad de opinión, a la religión, a la educación, a la seguridad pública, al estudio; son muchos derechos. En ese instante que te fijas una posición te cae un ataque que pretende asustarte, pero los que no tenemos miedo no nos replegamos”
“Cuando hay esa falta de respeto a la verdad, a Dios y se critica y se usa a Dios a gusto del consumidor; en ese momento la ley de la selva empieza a aparecer.
Entonces aparece el cómo lo destrozo, cómo lo ataco, cómo lo calumnio. Y te calumnia la gente menos esperada, teóricamente amigos, porque les es muy incómodo que en la vida nuestra haya unas normas que vienen de nuestra propia naturaleza”

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Las relaciones entre olvido y perdón son sensibles y complejas. ¿Es el mismo el perdón que se pide y el que se da? ¿Es justo que quien ha sido ofendido, lastimado o humillado no vea reparado su dolor y que quien ofendió, humilló o lastimó no cumpla con esa reparación? ¿Es siempre posible reparar? Hay heridas de tal profundidad que el dañado sólo puede perdonar si logra convencerse de que no existieron. Es decir, si consigue negar parte de su propia historia y condición. El simple hecho de pedir perdón no es suficiente si no hay acciones reparadoras. Pero un acto no es reparador según el juicio del ofensor, sino según el sentimiento del ofendido. Por otra parte, olvido y perdón no son sinónimos. Y si se confunde olvido con pérdida de la memoria no habrá reparación. Como suele repetir la psicoterapeuta y escritora Elisabeth Lukas , quien perdona y olvida, olvida lo que perdona. En este caso, no hay procesos de transformación ni aprendizajes.

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si tú me dices "ven" ...

El culto no es el que sólo aprecia lo elevado, sino el que sabe valorar, además, lo cotidiano. Lo que no alimenta las neuronas. No me canso de decir que las cosas pequeñas son las más grandes. Que el más listo es el que sabe vivir las cosas más tontas.