Ir al contenido principal
Luchar, esa es la cuestión hoy en día. En un mundo donde los valores se perdieron hay que poner todo de cada uno para afrontar las dificultades que se nos pueden presentar.
Y ¿qué significa luchar? Significa alcanzar los objetivos que uno se propone para lograr una satisfacción que te haga sentir bien; pleno. Si los objetivos no se cumplen hay que dejar en claro que dejaste todo y que transpiraste la camiseta como nunca para tratar de alcanzarlo. La esperanza juega un papel fundamental ya que para luchar por lo que uno quiere hay que tener mucha fuerza para encarar lo que se presente.

Comentarios

Entradas populares de este blog

En el lugar del herido

Las relaciones entre olvido y perdón son sensibles y complejas. ¿Es el mismo el perdón que se pide y el que se da? ¿Es justo que quien ha sido ofendido, lastimado o humillado no vea reparado su dolor y que quien ofendió, humilló o lastimó no cumpla con esa reparación? ¿Es siempre posible reparar? Hay heridas de tal profundidad que el dañado sólo puede perdonar si logra convencerse de que no existieron. Es decir, si consigue negar parte de su propia historia y condición. El simple hecho de pedir perdón no es suficiente si no hay acciones reparadoras. Pero un acto no es reparador según el juicio del ofensor, sino según el sentimiento del ofendido. Por otra parte, olvido y perdón no son sinónimos. Y si se confunde olvido con pérdida de la memoria no habrá reparación. Como suele repetir la psicoterapeuta y escritora Elisabeth Lukas , quien perdona y olvida, olvida lo que perdona. En este caso, no hay procesos de transformación ni aprendizajes.

Felíz día Mamá...

si tú me dices "ven" ...

El culto no es el que sólo aprecia lo elevado, sino el que sabe valorar, además, lo cotidiano. Lo que no alimenta las neuronas. No me canso de decir que las cosas pequeñas son las más grandes. Que el más listo es el que sabe vivir las cosas más tontas.